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  Fecha: 11-01-2019   Accesos: 33  Palabras: 509

Juzgan a un cocinero por abusos sexuales a una camarera en Palma
Un joven cocinero extranjero ha sido juzgado hoy en Palma por abusar sexualmente de una camarera, compañera de trabajo de un restaurante de la ciudad, a principios de 2018.

El acusado, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado defensor, ha negado los hechos ante la sala. El muchacho ha rechazado haber tocado las nalgas a la víctima y haberle hecho comentarios sexuales. 

"La cocina está cerca de la barra donde está la caja registradora. Hay muy poco espacio. Las camareras pasan cerca cuando estoy en la cocina", ha indicado, con la ayuda de una intérprete. Según su versión, durante el año que lleva trabajando en el local han pasado ya 15 camareras y nunca ha tenido un problema con ninguna.

En el turno de la última palabra, el sospechoso ha añadido que una vez él le dijo que le iba a dar un beso en broma y ella dijo que sí: "Ella me lo quería dar y yo le dije que no, que era una broma".

Mientras, la perjudicada ha confirmado que él la acosaba sexualmente y le tocaba las nalgas. "Él siempre intentaba tocarme cuando se acercaba. También me miraba fijamente, me vigilaba. Si hablaba con un cliente, se enfadaba como si él fuera mi pareja. Me hacía sentir incómoda", ha asegurado la joven.

"Él aprovechaba para tocarme el culo y cogerme. Se acercaba por detrás y se frotaba contra mí, se meneaba. Me quería dar algún beso. Me decía que quería salir conmigo, que era muy guapa. Yo le respondía que no, que tengo pareja y un hijo. Una o dos veces me dijo que solo servía para follar, que no servía para nada, que no servía para una relación normal. Él también se tocaba sus genitales", ha detallado la víctima.

La mujer ha apuntado que en varias ocasiones él le tocó. "Y otras veces no me daba cuenta pero me dejaba toda la mano de harina en el culo. Yo iba con un pantalón negro y hasta los clientes me lo decían", ha explicado. La situación de acoso se hizo insostenible y "ya no aguantaba más", por lo que unos meses después, en mayo o abril de 2018, la perjudicada dejó el trabajo tras una acalorada discusión en la que ambos llegaron a las manos. "Yo no iba a aguantar lo que aguantan las mujeres en su país", ha concluido la afectada.

El jefe de ambos recalcó que él nunca vio que él la tocara, pero reconoció que ella se lo dijo y que le llamó la atención dos veces al acusado. Una compañera de trabajo relató que la víctima le había manifestado que él la acosaba sexualmente y le tocaba las nalgas.

El fiscal ha solicitado una pena de multa por un delito de abuso sexual y, de forma alternativa, seis meses de prisión por acoso sexual. El abogado defensor ha pedido su libre absolución. El caso ha quedado visto para sentencia hoy al mediodía. 

FUENTE DIARIO DE MALLORCA