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  Fecha: 21-12-2016   Accesos: 111  Palabras: 561

De juerga tras el esperpento
Ocho futbolistas del Real Mallorca estuvieron de fiesta en una discoteca de Madrid hasta altas horas de la madrugada después del esperpento que protagonizaron en el feudo del Numancia. La derrota por 3-1, la octava de la temporada, dejó al equipo hundido en zona de descenso en el último partido de 2016. En el club se respira indignación por una salida nocturna que se considera completamente fuera de lugar.

Juan Rodríguez, Culio, Juan Domínguez, Joan Oriol, Pol Roigé, Brandon, Raíllo y Jaume Valens habían planeado su excursión nocturna con antelación al partido. El club había programado desplazarse a Madrid después del encuentro de Soria para pasar la noche en la capital antes de regresar a Mallorca, así que los jugadores organizaron una juerga para inaugurar sus vacaciones navideñas.

Finalizó el encuentro contra el Numancia, el peor de la temporada y en el que los bermellones evidenciaron una alarmante falta de actitud. Inmediatamente después uno de los futbolistas con más peso del vestuario informó a Maheta Molango de que él mismo y siete de sus compañeros tenían la intención de salir de fiesta. El consejero delegado expresó su malestar y argumentó que no era el momento oportuno, pero el jugador le respondió que al estar de vacaciones podían disponer de su tiempo libre como quisieran.

En el Mallorca son muchos los que no han pasado por alto el comportamiento de los jugadores, a los que acusan de falta de compromiso en un momento extremadamente delicado de la temporada. El propio Molango, que estos días está de vacaciones en Suiza, está indignado con la actitud de los futbolistas que decidieron disfrutar de la noche madrileña.

No todos lo hicieron. Biel Company se fue de vacaciones con su pareja desde Madrid ese mismo domingo. Ansotegi y Salomao –viajó pese a estar lesionado– se quedaron en Soria y desde allí se marcharon directamente a sus respectivos lugares de descanso. Lekic, Yuste, Cabrero y Lago sí se desplazaron a la capital, pero optaron por quedarse en el hotel. El madrileño Óscar Díaz pasó la noche con su familia y amigos.

Damià, Moutinho, Campabadal y Santamaría no viajaron al sufrir diversas lesiones, por lo que adelantaron las vacaciones. Igual que Vallejo y Alberto López, que se quedaron fuera de la lista por decisión técnica.

No es infrecuente que los futbolistas salgan de fiesta después de un partido, más aún si al día siguiente tienen libre, pero esta vez ha sentado muy mal entre muchos trabajadores del club, muy preocupados por la deriva de un Mallorca que está en caída libre y ha despedido 2016 con cuatro derrotas consecutivas.

Honda preocupación

En estas circunstancias muchos consideran que organizar una juerga en una discoteca madrileña estuvo completamente fuera de lugar y denota una preocupante falta de compromiso por parte de quienes tienen que sacar al Mallorca del pozo en el terreno de juego.

La derrota en el feudo del Numancia, y sobre todo la lamentable imagen que ofrecieron todos los jugadores, ha hundido en el pesimismo a todos los estamentos de la institución, que se agarran al clavo ardiendo de acertar con los refuerzos en el mercado de invierno. Compartir en Twitter Compartir en Facebook Noticias relacionadas El Mallorca B se sumó a la quedada en la discoteca madrileña.  RCD Mallorca

FUENTE DIARIO DE MALLORCA