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  Fecha: 27-09-2007   Accesos: 732  Palabras: 1474

“No hay que dejar de soñar”

La gimnasta menorquina de 18 años, Bet Salom, se ganó el pasado fin de semana el derecho a actuar con la selección española en los Juegos Olímpicos de Pekín, que tendrán lugar el próximo agosto



DINO GELABERT-PETRUS

Maó

Hay historias predestinadas a un final feliz. En un mundo tan complejo como el de la gimnasia rítmica, se cuentan más lágrimas que sonrisas y lo que debieron ser niñas disfrutando de su actividad preferida, acaban en alguna ocasión, si los entrenadores no van con cuidado, lejos de cumplir las enorme expectativas que se habían generado ellas mismas. Pero no es el caso de Bet Salom. Una deportista muy fuerte que forma parte de la selección española de gimnasia desde el mes de octubre del año 2005 y que en un año será, salvo hecatombe, la segunda menorquina que actúe en unos Juegos Olímpicos. Pekín 2008 espera a Bet y Bet espera no defraudar.

Hace poco menos de dos años, Bet Salom abandonaba la disciplina del CIR Alaior, el club donde practicaba gimnasia, para emprender el vuelo hacia la Joaquín Blume, la residencia para los deportistas más importantes y con mayor proyección según el plan ADO. Tras el primer año, en el que tuvo poca competición, el 2007 despertaba con la obligación de lograr el billete para Pekín y todo el trabajo de un año pasaba por la actuación que lograse la selección española en el Mundial de Grecia que se disputó el fin de semana pasado. Y lo dicho, hay cuentos con final feliz. Bet actuó en la final y se ganó con creces la futura cita en Pekín. Ahora tiene 15 días para descansar en el calor del hogar antes de reemprender los entrenamientos que deben llevarla, en agosto de 2008, al olimpo de los deportistas laureados.

- ¿Cómo se inició en la gimnasia?

- Pues como una actividad extraescolar donde se apuntaron todas mis amigas en Sant Lluís. Luego fui a Cormar, en Maó, y luego al CIR Alaior, donde me vio la entrenadora que vino del País Vasco, la compañera de entrenamiento de Almudena Cid.

- ¿Y qué le parece su carrera deportiva?

- Ahora me gustaría llegar a Pekín y luego, si puedo, cumplir otro ciclo olímpico y participar en Londres 2012. Pero todo depende de cómo vayan llegando las cosas.

- Pero ahora está contenta, ¿no?

- Sí.

- ¿Qué es lo primero que se le pasa por la cabeza a una deportista que se ha clasificado para los Juegos Olímpicos de Pekín?

- Estaba muy contenta. Era el reconocimiento al duro trabajo de todo un año.

- Y ahora, una vez calmada la euforia, ¿cómo se siente?

- Ahora, sobre todo, me toca descansar porque ha sido un año muy duro, plagado de torneos y con mucha tensión. Sobre todo estos últimos días en Grecia. Estuvimos diez días concentradas ahí, aunque sólo fueron dos días de competición. Ahora tengo 15 días para descansar y luego volveré a Madrid para seguir trabajando.

- Y supongo que ahora las felicitaciones vendrán por todos lados. ¿Alguna le ha sorprendido?

- No sé. Los diarios. La verdad es que me ha felicitado la primera entrenadora que tuve y también todas mis amigas se han acordado de mí.

- ¿Cuál es su rutina diaria?

- En verano nos levantamos a las 7.30 y desayunamos. A las 8 comenzábamos los entrenamientos que duraban hasta las 12 del mediodía. Después descansábamos un rato, a las 13.30 comemos y a las 15 horas reanudamos los entrenamientos, hasta las 20 horas. Después tenemos tiempo libre para hacer nuestras cosas. Algunos días vamos de compras, otros, salimos y luego cenamos y a dormir.

- Y aparte de la gimnasia, ¿qué más le gusta hacer?

- La verdad es que no tenemos demasiado tiempo libre, pero me gusta mucho leer. También solemos mirar la tele, y algo que nos gusta mucho a todas las de la selección es mirar películas. Miramos muchas películas juntas.

- ¿A qué dedica el tiempo libre cuando está en Menorca?

- Lo principal es descansar. Cuando vengo, sobre todo, lo hago para descansar. También suelo quedar con las amigas y ver a la gente que no veo durante el resto del año.

- ¿Qué momentos de su carrera deportiva le han resultado más duros?

- En el último campeonato en Grecia, donde nos jugábamos la clasificación para los Juegos Olímpicos de Pekín. Cuando supimos que algunas de las titulares no podrían competir y que saldríamos las suplentes, sentí mucha tensión, porque cualquier fallo podía suponer quedar fuera de los juegos.

- ¿Alguna decisión crítica?

- No. La verdad es que no.

- ¿Y lo de dejar a los padres para ir a vivir a Madrid?

- Sí bueno, eso sí. Pero como es un sueño que tenía, cuando me dijeron que cabía la posibilidad de marcharme, era para lo que había trabajado, pero en realidad no se te hace tan duro.

- ¿Cambiaría algo de todo lo que ha vivido?

- No. Estoy contenta con todo lo que he hecho hasta el momento.

- ¿Siente algún tipo de frustración por el hecho de que haya tenido que pasar un año para que le llegase el reconocimiento?

- No, porque la verdad es que el primer año se me pasó rápido. Fue un tiempo de adaptación, no salimos a competir, pero la verdad es que el tiempo pasó rápido. Este año ya hemos empezado a competir y todo me ha resultado positivo.

- Dejando la gimnasia a un lado, ¿qué espera en su futuro?

- Intentar seguir estudiando. Por eso ahora empezaré en la universidad la carrera de magisterio en Educación Física y tratar de no dejarlo. Porque en el tema de coordinar la actividad con los estudios es mucho más difícil en la Universidad. En el instituto sí que era más fácil. Sé que tengo que seguir trabajando y no dejarlo, aunque avance muy lentamente.

- ¿Cuál considera que es su nueva meta, su nuevo sueño?

- Llegar a las Olimpiadas, que si pudiera ir sería...(resopla). Y luego intentaría trabajar para llegar a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Que si las cosas me salen bien, no hay porqué descartarlo.

- Y, ¿qué consejo le puede dar a una niña que ahora pueda estar con el formulario de inscripción para una actividad extraescolar en la mano?

- Que se anime. Aunque parezca imposible llegar donde estoy, que lo intenten. Yo también lo pensaba. Pero si trabajas, eres constante y te ayudan, puedes llegar. No hay que dejar de soñar y trabajar. Llegar al máximo nivel no es imposible.

No acaba aquí. Al contrario, no hace más que empezar, una ilusión, el sueño de una niña que una tarde de otoño se apuntó a gimnasia como una actividad extraescolar más, y que el tiempo y el esfuerzo ha colocado entre el grupo de los elegidos para buscar la gloria. Sí. No siempre los cuentos acaban mal, pero hay pocos que tengan un inicio tan esperanzador.

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Aunque Bet cuenta con opciones claras de tomar parte de la delegación de deportistas españoles que competirán en Pekín, no tiene su billete asegurado.

- ¿Cuáles son las opciones reales de llegar a Pekín?

- Creo que el equipo que salió en el Campeonato del Mundo en Grecia será el que vaya a Pekín. Pero siempre cabe la posibilidad de que se renueven a los entrenadores y a la vez a las gimnastas. En teoría el equipo que se clasifica va a la Olimpiada.

- ¿Y qué posibilidades tiene la selección española?

- Yo creo que seguro podemos estar entre las ocho primeras, lo que significa tener diploma olímpico, porque acabamos en quinto lugar en el Campeonato del Mundo. ¿Y de medallas? Depende de las actuaciones de los otros equipos, aunque tenemos posibilidades.

- La parte oscura de este deporte se encuentra en la exigencia de los preparadores rusos, que llegan incluso a los maltratos. ¿Qué opina?

- Sí, sí que es cierto que lo he oído. Hoy en día la gimnasia está muy afectada por la política y está dominada por las rusas. Creo que a la hora de competir está mal hecho porque las rusas parten con ventaja. Pero tampoco puedes hacer nada porque hay tanta gente implicada. Se debería resumir a que cada país saliera con sus gimnastas dejando fuera la política.

- ¿Se ha encontrado con algún caso?

- No. La verdad es que a nosotras nos tratan realmente muy bien.

FUENTE DIARIO DE MENORCA.